Estamos  a mediados del año 2011 ,mañana día 8 de junio de 2011 voy a cumplir 76 años, quisiera recapacitar sobre estos años qu Dios me ha  concedido de vida pero en realidad solo me ha concedido 70 porque los últimos  seis solo ha n sido cde sufrimiento y dolor desde que aquella noche del mes de Junio del año 2005, te fuisteis  para siempre.

 La vida, desde  hace 6 años para aca  y hasta ahora, me ha desgastado mucho .Mi propio cuerpo está agotado. Cuando tenía que haber dejado de vivir, no pude hacerlo .No fui capaz de renunciar a la vida pese a saber que la vida no tenía ningún sentido. En consecuencia, he estado haciendo una cosa absurda tras otra durante todos estos años, únicamente paras ir pasando los días. Y, de este modo, me he herido a mí, he herido a los demás.. Hubo una época que alcancé algo demasiado perfecto. Y luego no me quedo otra cosa más que sufrir. Ésa es mi maldición. Una maldición de la que no podré escapar mientras viva. Por eso no le temo a la muerte.

El llanto se desató y pude llorar tranquilo, pude llorar con ruido, con lamento, sacando toda lo que me asfixia fuera, lloré por mí Loly, lloré por mí , por la incertidumbre, por el no saber que va pasar, por el no poder controlar ciertas situaciones, por sentirme tan solo, no puedo yo solo con ciertas cosas, he tratado de engañarme pensado que yo solo podía con todo, pero la realidad es que no puedo, es que necesito que alguien comparta mi pena aunque sólo sea por un momento. Sentado en el suelo llorando como hacía años que no lloraba,, me sentí tan perdido como una niño pequeño, solo, tan solo que me asuste, no quiero pasar el resto de mi vida solo.

Mi vida se mueve por unos finos hilos de tristeza y soledad que me ha regalado la propia vida en estos últimos años en que me  faltas  tú. Es una soledad obligada y no deseada, pero no tengo más remedio que asumirlo, es triste ser consciente que solo tengo mis brazos para abrazarme y mi voz para romper el silencio. La soledad es mi peor amigo, pero el único que sigue ahí, no creo ya en la vida ni en las personas, nada tiene sentido, y a lo largo del tiempo mi corazón ha ido albergando odio al mundo, odio, odio a la propia vida,  la mía. No sé ya que es una sonrisa dedicada, ni un encuentro esperado, ni un beso de cariño, no sé lo que es ya la esencia de la vida, ¿Cuál ha sido mi pecado? ¿Porque  tanto sufrimiento? muchas veces me planteo si vale la pena seguir así. La soledad duele, duele mucho, y nadie me la arrebata.

Los primeros 70 años de mi vida fueron espectaculares viví lo mejor de lo mejor me case con mi primera novia, mi querida Loly, que duro hasta los 70 nuestra unión hasta que la muerte nos separo, de esto la soledad se hizo conmigo y con mi vida ahora llena de días oscuros en los que no levanto cabeza no hablo con nadie y no comparto nada con nadie agradable, mi vida no sirve de nada tuve un intento de suicidio del que me avergüenzo por mis  hijos  que aun no lo saben vivo lejos de ellos y no quiero llamar porque siempre lloro de verdad no puedo seguir escribiendo espero que nunca lleguéis al límite que estoy llegando yo por favor perdonadme por esto pero es muy difícil para mis deseo lo mejor y gracias por anticipado simplemente por dejarme compartir esto nunca pensaba que me pudiera expresar de esta manera tan abierta doy mil gracias a las persona que lean esta página y me comprendan.

El ambiente silencioso del pasillo  de nuestra casa, esa sensación de estar indefensión  recorre cada parte de mi cuerpo,  pero yo creo que es tan difícil disfrutar cada momento de la vida, pues para disfrutarla se necesitan muchas cosas. Esta es la vida que me tocó vivir. Esta es la absurda vida que me ha tocado vivir en estos últimos seis años.

Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla, no sé si este mundo tiene un sentido, pero sé que no conozco ese sentido y que por el momento me es imposible conocerlo. El mundo, entonces, se vuelve espeso, extraño, y también nuestra vida, como un hecho más, se presiente envuelta en ese absurdo. El último muro, el definitivo, es la muerte.

El desgarro que supone vivir en completa soledad interior, es lo más absurdo de mi vida, pues no es que únicamente estuviera solo, sino que además lo que hacía era hablarle a la almohada que agarraba con fuerza entre mis brazos, esto me llevo a pensar lo triste que es vivir en un mundo sin compañía, sin la motivación de amigos, esposa, familiares. Pasar los días en soledad es muy duro porque uno pierde toda la dosis (fuera mucha o poca) de protagonismo que tenía en la vida de los demás, y lo único que mantiene despierta la atención y el pasar de las horas es la radio, la televisión, el perro, el  gato.......

Es cierto que todos necesitamos de nuestros momentos de soledad, ya sea para desconectar del ruido diario, ya sea para detenernos a reflexionar por dónde vamos y qué es lo que realmente está sucediendo en nuestra vida o incluso simplemente para dejar pasar el tiempo sin mirar el reloj. Pero ésta última es un tipo de soledad, por decirlo así, necesaria, incluso reconfortante, algo que a todos nos hace falta de vez en cuando.

Pero la otra no, la soledad en mayúsculas, la soledad que permanece oculta tras los muros de muchas de nuestras  casas, es triste, dramática, injusta. Se ha llegado al extremo de que el único consuelo que tenemos  muchas de las personas que vivimos  en estas circunstancias es llamar al teléfono de la esperanza, para convencernos a nosotros de que todavía podemos  hablar y ser escuchado.

Antes había que sufrir aquí 0par0a ganarse el cielo después. Ahora hay que vivir la vida, disfrutar cada momento, porque se va la vida y ¿después qué? Y después no sabemos. "Carpe diem quam minimum credula postero" (‘Aprovecha el día, no confíes en mañana').