Una lagrima rodo por mi mejilla, y fue el momento de la despedida, puse un beso en tu mejilla, y te dije hasta luego mi vida. Mes de julio de 2011, 6 años sin ti, Lolilla, se que aún me quedan lagrimas, esa lagrima que sale de mis ojos no es la que me hiere ni la que duele si no la que me sale del corazón y resbala por mi alma lentamente, ¡Esa! La que en el alma llevo oculta; la que no salta afuera ni se expande en la pupila; la que a nadie insulta en un alarde de dolor: ¡la infinita, la muda, la sombría, la terca, la doliente lágrima de dolor, lágrima mía, que está clavada en mí profundamente!
Un día del mes de Junio del año 2005, Dios se la llevo para jamás volver, también se llevo mi vida, y aquella noche suplique a Dios que no se la llevase que la dejase conmigo, pero no atendió mi ruego, soy por lo tanto uno de esos viudos quiero compartir con todos aquellos que leen mi blog la pena por mi esposa que tantos años estuvo a mi lado, se que ya han pasado seis años desde su fallecimiento, pero hoy aun en este día del mes de julio de 2011, siento como si hubiese sido ayer, compartí su vida, su alegría, tristezas, risas, llantos, traslados, penurias y tristezas mientras nuestros hijos estudiaban,, hubo noches sin dormir, turnándonos cuando estaban enfermos, tenían fiebres u otra causas, cambiar pañales o darles de comer, porque tuve la gran suerte de que mi esposa valía para todo.
Una noche sin tener ninguna enfermedad se me fue con Dios, ya lo he mencionado el día más arriba, trate de ver que era la voluntad de Dios, pero algo dentro de mí se revelaba, una noche que tengo grabada dentro de mi mente a fuego, aquella noche no dormí solo sé que mis hijos me sedaron y era como si viviese una pesadilla y que pronto despertaría de ella, pero no fue así al día siguiente, todo el horror de aquella noche cayó sobre mi y aun hoy al cabo de seis años sigo con el mismo sufrimiento de aquella noche esperando que un día pueda volver a verla.
Hoy y durante estos años que me faltas recuerdo con alegría cosas y anécdotas que se han quedado en el baúl de los recuerdos, durante el acto del entierros algunos me dijeron que estaba muy sereno, pero nadie se daba cuenta del calvario que llevaba interiormente y que aun sigo llevándolo, a veces me parece escucharla y que por las noches se acerca a nuestra cama y me acaricia y oigo su vos diciéndome, tienes que ser valiente y procurar ayudar a tus hijos los más débiles.
A veces recordando esos momentos vividos juntos durante tanto años, siento una gran serenidad y una gran paz, aunque no son todos los días de color de rosa, se que siento su ayuda y que tengo un Ángel en el cielo que guía mis pasos, como si estuviese otra vez a mi lado, a veces digo cosas que me hacen llorar, hay un dicho que dice "Se necesita solo un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un día para quererla, pero se necesita toda una vida para que la puedas olvidar"
Las relaciones comienzan con esperanza, empezamos una nueva vida junto a la mujer que amamos, ya no hay secretos pues por fin tienes un cómplice, una amiga, ya tengo un amor, y mi alma está descubierta ante esa persona. Así vivimos cada día con mucha alegría, con esperanza, con fe de que vamos a llegar mucho más allá, parece que todo fuese perfecto, la mujer perfecta, la relación perfecta, todo encaja en nuestras vidas. Pero sucede también que muchas veces esos sueños realizados, esos sueños de amor que se han cumplido, se rompen, porque nuestra promesa ante al altar de que solo nos separaría la muerte, se ha cumplido, mi querida Lolilla.
Que me ocurre o mejor dicho que ha ocurrido durante esos seis años que me faltas, ya no soy aquel Ceferino alegre y que me gustaba estar siempre a tu lado y acariciarte poner un beso fugaz en tus labios y decirte que te quería, ahora odio todo, mi vida va de mal en peor, hoy me encuentro solo, me falta mi Dieguito con sus travesuras, pronto se hará grande, sus ocho años son una bendición y siempre está contento, menos cuando tiene que hacer las tareas del colegio, a mi lado se pone para que le ayude, que maravillosa relación tenemos entre nieto y abuelo, pero eso pronto se terminara los años a veces pasan volando y sé que un día ya no me necesitara, y esos abrazos y besos se habrán terminado, igual que se terminara mi vida, no sé cómo será mi final, como nadie lo sabe.
Hace días que estoy mal, solo son lagrimas que aparecen, unidas a tu recuerdo, mi pecho parce una losa y me cuesta respirar, voy a mal, cada día aparece una cosa en mi cuerpo sé que es la vejez o ser mayor, como se dice ahora, pero tu falta de mi lado me ha dejado sin vida, tú te la llevasteis cuando te fuisteis al lado de Dios, cuanto sufrimiento llevo en estos años que me faltas y tienes que sonreír sin querer a las personas que te preguntan ¿Cómo estás?
Mucha gente piensa que con el paso del tiempo el dolor desaparece, en mi caso siento que aumenta a cada momento. Ya no soy el que solía ser, me duele mucho la partida de mi esposa, un mujer llena de ilusiones, mi maestra, mi confidente, mi mejor amiga, simplemente el amor de mi vida. Ahora no está el a mi lado y ya no tengo fe. Es muy injusta la muerte, Yo ahora deseo con todo el corazón morir si pudiera darle el tiempo que tengo a alguien más con gusto lo haría, me encuentro completamente deprimido ya no encuentro sentido a seguir sobreviviendo, cuando se fue se llevo gran parte de mi y lo que queda está completamente ahogado de dolor.
Perdí a mi mujer hace seis años y todavía la extraño mucho yo se que 50 años de feliz matrimonio jamás los olvidare y por eso estoy tratando de sobrevivir en esta soledad, algún día el dolor empezara a ceder tengo 76 años y me siento perdido no se qué hacer, no tengo quien me detenga a estar en este mundo mis hijos están casados tienen su propia vida, realmente estoy solo, tú no sabes cuánto te quiero, las noches desvelan mi mente, en mis sueños tu siempre estas presente, que difícil es no tenerte.
Creo que también desde hace seis años tengo a alguien que me cuida desde el cielo, tu mi Lolilla, una lágrima es la caída de una ilusión, es el sufrimiento de mi corazón, es la salada agua que cae de mis ojos y acaricia con besos mi mejilla, es el grito desesperado de mi alma, que lamenta tu partida, es mi corazón amordazado, dolido, destrozado y olvidado, es tu recuerdo, tu presencia y tu ausencia, es mi pensamiento que se niega a apartarse de ti, es mi sufrimiento, pues no puedo vivir sin ti, es tu sonrisa que cae sobre mi almohada, es el fin de mi felicidad, el comienzo de mi sufrimiento, es mi reflejo, la expresión de mi alma, es la materialización, de un sentimiento, es tu cuerpo que de mi mente no se aleja, pues vive en mí tu recuerdo que a una espina se asemeja, es la noche, una más, es el día, que transcurre lentamente destrozando cada vez mi vida, es la manera de decirte que te extraño y que me muero lentamente, son mis palabras dictadas por el fuego que se destrozan, es mi vida que se desliza suavemente y que termina en el suelo destrozada y finalmente, eres tú.
Lágrimas, de tristeza, de soledad, de impotencia, de dolor y de nostalgia, que se quedan impregnadas en el rostro en el alma y en la vida, desde lo más profundo de la desesperación se alzan en el corazón, terminando en torno a los ojos lloviendo silenciosas y amargas, aparte de esas lagrimas que cada día aparecen en mis ojos, son muchos los pensamientos y sentimientos que pasan por nuestra mente, cuando perdemos al ser querido que ha compartido toda una vida al lado nuestro, como es la esposa, hay algo que en nuestro interior que se apaga en lo más profundo de nuestra alma y en nuestros corazones, allí donde estés Lolilla, te llevare siempre dentro de mi.
Con todo esto y sin lograr evitarlo, me estoy dando cuenta que ya me estoy acostumbrando a que no estás, y aquello que tanto añoro, ya no lo espero, porque me llena de vacío y de soledad, saber que esos instantes como antes no volverán; la palabra dicha o el detalle que ya no existen porque al parecer el tiempo no te da para más, y aunque quizás solo requería de un minuto o menos, me hacía ser inmensamente feliz y tocar con mis manos el cielo, sintiéndome en él toda una eternidad. Ahora, poco a poco tu imagen, va siendo solo un recuerdo, que solo aparece cuando intento aferrarme a ello, porque es tanto lo que te quiero, que no me resigno a tenerte que olvidarte; pero como al pensarte y añorarte me duele el alma por sentir que las cosas han cambiado tanto y ya nada es igual, a veces prefiero dejar bien escondidos y olvidados todos y cada uno de mis recuerdos y no volverlos a sacar para no llorar.
Qué difícil es volver a contemplarte Lolilla, que con tanto amor quise cuidar, se que en mi corazón un vacío enorme ha quedado, porque has sido para mí alguien demasiado especial, por eso te digo que esa fue mi promesa, para toda la eternidad
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados